ROQUERO SOLITARIO / IRMA

Roquero solitario (Monticola solitarius)

Las construcciones, los embalses, la escalada y otras actividades de ocio amenazan su hábitat

ROQUERO SOLITARIO / IRMA

ROQUERO SOLITARIO

Ave paseriforme perteneciente a la Familia Turdidae. Los roqueros solitarios se reconocen con facilidad. El macho posee un plumaje azul oscuro muy característico. La hembra tiene una librea gris o gris-parda, y en las partes inferiores presenta un suave jaspeado con motas blancas. Ocupa parajes soleados, secos, cálidos y con abundancia de roquedos, como pueden ser los cerros testigo, las cresterías y cumbres de media montaña, los cañones fluviales y los acantilados costeros.

A lo largo de todo el año consume toda clase de invertebrados. En verano incorpora a su dieta pequeños reptiles, y en otoño e invierno completa su alimentación con frutos carnosos.

En el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas se considera “De interés especial”.

Esta especie resulta favorecida por los incendios, al aumentar la cobertura de suelo desnudo rocoso. Por el contrario, la construcción de embalses en valles angostos, la presión urbanística, la escalada y otras actividades de ocio incontroladas reducen el hábitat disponible y perturban a la especie durante la época reproductora.

Categorizado por la IUCN como especie de “Preocupación menor” (LC)